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Marzo 09, 2010
Ángel Cabrera tiene cinco semanas antes del regreso para defender su título en el Masters de Augusta.
“Augusta es un torneo especial para el cual se debe estar preparado tanto mental como físicamente”, declaró Cabrera el martes durante una teleconferencia nacional organizada por los Masters
Por Por Helen Ross, Jefe de Corresponsales de PGATOUR.COM “No puedes llegar al torneo pensando sólo que tienes que jugar. Tienes que conocer tu juego con precisión, saber lo que quieres y cómo quieres desafiar el campo.”
Cabrera, quien estará presente durante las próximas semanas en el World Golf Championships-CA Championship, tuvo cuatro comienzos en el PGA TOUR de 2010. Su mejor presentación fue en el SBS Championship, el torneo inaugural de la temporada, donde el gran jugador argentino terminó en el puesto 10.
“Estoy trabajando muy duro”, declaró Cabrera. “Todavía me quedan algunas semanas. Voy a dedicarme y a trabajar más durante este mes para llegar en buena forma. Pero todavía falta mucho por hacer y tengo algo de tiempo para prepararme."
El Masters fue la segunda victoria del TOUR para Cabrera, sin dejar de mencionar que fue su segundo campeonato major. Si bien ganó otros 17 títulos en todo el mundo, el triunfo por desempate con Kenny Perry y Chad Campbell en Augusta le dio validez a la victoria anterior en el Abierto de Estados Unidos.
“Es muy importante para mi", dijo Cabrera. “Tiene mucha importancia para mi ganar majors, no fue sólo suerte. El ganar el Abierto de Estados Unidos me dice que puedo ganar esos torneos importantes. Me da mucho mérito y me ayuda especialmente a ganar más torneos.”
Cabrera dijo que ganó mucha confianza con el Masters el año pasado. Le encanta la naturaleza simple del campo de golf y los segundos golpes desafiantes. Además parece que encontró la forma de neutralizar los nervios que abruman a los demás jugadores talentosos.
“No cabe duda de que un major pone mucha presión en los jugadores, pero hay que jugar con la mayor naturalidad posible, dijo Cabrera. “Y eso es algo muy importante, mantener la concentración durante los majors.”
El festejo cuando Cabrera regresó a su hogar en Córdoba es un tema aparte. Las dos victorias en los Major fueron especiales pero el recibimiento que tuvo el campeón fue “aún más especial y reconfortante." Hubo además otros beneficios menos palpables.
“Es muy importante traer a casa una victoria como el Masters, dijo Cabrera, quien tuvo sus comienzos en el Golf como caddie. “Son cada vez más personas las que practica este deporte, especialmente en Villa Allende en Córdoba. Veo que muchos niños han comenzado a jugar al golf y esto ayudó mucho.”
Cabrera está planeando una cena de Campeones con asado, una selección de carnes que podrían ser mejor que el haggis que Sandy Lyle sirvió después de conseguir su título en 1988. Cabrera puede recordar varios golpes clave el año pasado, pero el recuerdo más intenso es después del desempate, cuando el ganador de 2008 Trevor Immelman lo ayudó a colocarse la Chaqueta Verde.
“Es un sueño que cualquier jugador de golf quisiera hacer realidad y es algo que siempre recordaré”, dijo Cabrera.
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